Edad de adolescencia: Adolescentes (15 a 17 años) | Desarrollo infantil | NCBDDD

Adolescentes (15 a 17 años) | Desarrollo infantil | NCBDDD

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Indicadores del desarrollo

Esta es una época de cambios en la forma en que los chicos piensan, sienten e interactúan con los demás, así como en el desarrollo de su cuerpo. La mayoría de las niñas ya habrán alcanzado su madurez física y habrán llegado al final de la pubertad. Los varones todavía podrían estar desarrollándose físicamente durante esta época. A los adolescentes puede preocuparles el peso, el tamaño o la forma de su cuerpo. Los trastornos de la alimentación también pueden ser comunes, especialmente entre las niñas. Durante esta época, los adolescentes están desarrollando sus propias opiniones y su personalidad. Las relaciones con los amigos todavía son importantes, pero también irán adquiriendo otros intereses a medida que establezcan un sentido de identidad más definido. También es un momento importante de preparación para asumir mayor independencia y responsabilidad; muchos adolescentes empiezan a trabajar y muchos de ellos se irán de la casa una vez que terminen la escuela secundaria superior (high school).

Estos son algunos aspectos del desarrollo de los adolescentes:

Cambios emocionales y sociales

Los niños a esta edad:

  • Se interesan más por las relaciones románticas y la sexualidad.
  • Tienen menos conflictos con los padres.
  • Muestran más independencia de los padres.
  • Tienen una mayor capacidad para mostrar afecto y compartir, y de desarrollar relaciones más íntimas.
  • Pasan menos tiempo con sus padres y más con los amigos.
  • La tristeza o la depresión pueden afectar su rendimiento escolar y hacer que consuman alcohol y drogas, tengan relaciones sexuales sin protección y enfrenten otros problemas.

Razonamiento y aprendizaje

Los niños a esta edad:

  • Aprenden hábitos de trabajo más definidos.
  • Se muestran más preocupados por sus estudios, planes de estudio y trabajo futuros.
  • Son más capaces de justificar sus decisiones, como la distinción entre lo correcto y lo incorrecto.

Consejos de crianza positiva de los hijos

Estas son algunas cosas que usted, como padre, puede hacer para ayudar a su hijo en esta etapa:
  • Hable con su hijo acerca de sus preocupaciones y preste atención a cualquier cambio en su comportamiento. Pregúntele si ha tenido pensamientos suicidas, especialmente si parece triste o deprimido. Hacer preguntas sobre el suicidio no le meterá a su hijo este tipo de ideas en la cabeza, pero sí le hará saber que a usted le importa lo que siente. Busque ayuda profesional si es necesario.
  • Demuestre interés en las actividades y pasatiempos escolares y extracurriculares de su hijo, y anímelo a participar en actividades relacionadas con deportes, música, teatro y arte.
  • Anímelo a que haga actividades como voluntario y a que se involucre en actividades cívicas de la comunidad.
  • Elógielo, y celebre sus logros y esfuerzos.
  • Demuéstrele afecto. Pasen tiempo juntos haciendo cosas que disfruten.
  • Respete la opinión de su hijo. Escúchelo sin restar importancia a sus inquietudes.
  • Aliéntelo a que busque soluciones a problemas o conflictos. Ayúdelo a saber cómo tomar buenas decisiones. Cree oportunidades para que use su propio criterio, y muéstrele que puede contar con su consejo y apoyo.
  • Si su hijo usa Internet para entretenerse con juegos, salas de chat y mensajes instantáneos, anímelo a tomar buenas decisiones acerca de lo que postea y la cantidad de tiempo que pasa en estas actividades.
  • Si su hijo trabaja, aproveche la oportunidad para hablar sobre expectativas, responsabilidades y otros aspectos relacionados con el comportamiento adecuado en ambientes públicos.
  • Hable con su hijo y ayúdelo a pensar en cómo enfrentar situaciones difíciles o incómodas. Hablen de lo que puede hacer si está en un grupo y alguien consume drogas, si lo presionan para tener relaciones sexuales o si alguien que ha estado bebiendo alcohol le ofrece llevarlo en su auto.
  • Respete la necesidad de privacidad de su hijo.
  • Aliéntelo a que duerma lo necesario, a que haga suficiente ejercicio, y a que se alimente de forma saludable y equilibrada.

La seguridad es lo primero

Usted tiene un papel importante en la seguridad de su hijo, sin importar la edad que tenga. Estas son algunas formas para ayudar a proteger a su hijo:

  • Hable con él sobre los riesgos de manejar un vehículo y las medidas de precaución que debe tomar. Usted puede guiarlo por la dirección correcta. En la campaña “Los padres son la clave” encontrará información en línea con consejos que pueden ser útiles. Los accidentes automovilísticos son la causa más común de muerte por lesión no intencional entre los adolescentes y, sin embargo, pocos toman medidas para reducir sus riesgos.
  • Recuérdele a su hijo que use casco de seguridad cuando ande en bicicleta, en motocicleta o en un vehículo todo terreno. Las lesiones no intencionales generadas por la participación en deportes y otras actividades también son comunes.
  • Hable con su hijo adolescente sobre el suicidio y preste atención a los signos de advertencia. El suicidio es la tercera causa principal de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años.
  • Hable con su hijo sobre el peligro de las drogas, el alcohol, el cigarrillo y el contacto sexual sin protección. Pregúntele qué sabe y qué piensa de estos temas y comparta con él sus sentimientos. Escuche lo que tiene que decir, y responda a sus preguntas de manera honesta y directa.
  • Explíquele la importancia de escoger amigos que no actúen de forma peligrosa o perjudicial.
  • Esté al tanto de dónde está su hijo y si habrá adultos responsables presentes en ese lugar. Pónganse de acuerdo sobre cuándo lo debe llamar, dónde puede encontrarlo y a qué hora espera que regrese a su casa.

Cuerpos saludables

  • Aliente a su hijo a que duerma lo necesario, a que realice actividades físicas, y a que se alimente en forma saludable y equilibrada. Asegúrese de que su hijo realice por lo menos una hora de actividad física al día.
  • No coloque televisores en la habitación de su hijo.
  • Aliéntelo a que coma con la familia. Comer juntos en familia ayuda a los adolescentes a tomar mejores decisiones en cuanto a los alimentos que consumen, promueve un peso saludable y permite el diálogo entre los miembros de la familia. Además, es más probable que un adolescente que come con la familia tenga mejores calificaciones y sea menos propenso a fumar, beber alcohol o consumir drogas, así como a involucrarse en peleas, pensar en el suicidio o comenzar a tener relaciones sexuales.
  • Asegúrese que su hijo duerma la cantidad recomendada cada noche. Adolescentes de 13 a 18 años: de 8 a 10 horas cada 24 horas.

¿Qué es la adolescencia? | UNICEF

Artículo

Tanto escuchamos y hablamos sobre los adolescentes y sus transgresiones, pero realmente, ¿cómo son? ¿Qué piensan y sienten? ¿Qué tiene de especial y diferente esta etapa?

UNICEF/Uruguay/2020/Pradera

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  • La adolescencia tiene mala prensa. Socialmente esta etapa suele verse como un período complicado. Muchas veces nos vinculamos con los adolescentes desde el miedo, ubicándolos en el lugar de “problemáticos”, sin darnos cuenta de que hemos rodeado esta etapa de prejuicios.

    ¿Acaso los adultos nos olvidamos de cuando fuimos adolescentes?

    ¿No recordamos cómo nos veían y qué cosas hacíamos?

    Frecuentemente los adultos creemos que los adolescentes son apáticos, irresponsables y poco comprometidos. O incluso creemos que no son capaces de cumplir con determinadas tareas. ¿Es realmente así?

    La adolescencia es una etapa necesaria e importante para hacernos adultos. Pero esencialmente es una etapa con valor y riqueza en sí misma, que brinda infinitas posibilidades para el aprendizaje y el desarrollo de fortalezas. Es una etapa desafiante, de muchos cambios e interrogantes para los adolescentes, pero también para sus padres y adultos cercanos.

    ¿De qué edad a qué edad va la adolescencia?

    La Organización Mundial de la Salud define a la adolescencia como el período de crecimiento que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y 19 años. Independientemente de la dificultad para establecer un rango exacto de edad es importante el valor adaptativo, funcional y decisivo que tiene esta etapa.

    ¿Cuáles son las etapas de la adolescencia?

    Adolescencia temprana

    Entre los 10 y 13 años. Las hormonas sexuales comienzan a estar presentes y por esto se dan cambios físicos: “pegan el estirón”, cambian la voz, aparece vello púbico y en axilas, olor corporal, aumento de sudoración y con esto surge el enemigo de los adolescentes: el acné. Comienzan a buscar cada vez más a los amigos.

    Adolescencia media

    Entre los 14 y 16 años. Comienzan a evidenciarse cambios a nivel psicológico y en la construcción de su identidad, cómo se ven y cómo quieren que los vean. La independencia de sus padres es casi obligatoria y es la etapa en la que pueden caer fácilmente en situaciones de riesgo.

    Adolescencia tardía

    Desde los 17 y puede extenderse hasta los 21 años. Comienzan a sentirse más cómodos con su cuerpo, buscando la aceptación para definir así su identidad. Se preocupan cada vez más por su futuro y sus decisiones están en concordancia con ello. Los grupos ya no son lo más importante y comienzan a elegir relaciones individuales o grupos más pequeños.

    El adolescente se siente niño y adulto al mismo tiempo, pero sabemos que no es ni una cosa ni la otra. Está en permanente transición: pasar de ser niño y depender del mundo adulto para todo, a ser joven y comenzar a hacerse cargo de su vida.

    Seguramente tengan muchos recuerdos de situaciones con sus hijos o hijas adolescentes en las que un día los felicitaron por un acto de madurez y responsabilidad (ayudaron a su hermano menor con la tarea, fueron solos a la feria o recibieron un elogio del adscripto del liceo) y en la misma semana los sorprendieron por un acto de inmadurez (se olvidaron la mochila en el ómnibus, recibieron una observación del liceo por estar jugando de manos, se durmieron luego de pasar la noche jugando en el celular).

    Antes de enojarnos recordemos la etapa que están viviendo, en la que su cerebro está cambiando por completo, se está remodelando y generando nuevas conexiones. Ellos están viviendo una etapa repleta de crecimiento y cambios acelerados, superada solo por lo que experimentaron en sus primeros años de vida.

    Los adultos, ¿cómo podemos acompañarlos en su crecimiento?

    Los adolescentes no buscan hacernos enojar intencionalmente, no quieren hacernos la guerra ni iniciar una lucha de poder. Muchas veces si no hacen lo que esperamos, es porque no pueden hacerlo, porque hay un proceso de maduración cerebral que está en marcha y debe consolidarse para dar paso a una persona con capacidad de autorregulación y toma de decisiones responsables.

    Los adultos no debemos acercarnos desde el miedo o reaccionando mal cuando el adolescente nos cuestione, esto no habilita el diálogo ni construye un entorno de confianza y seguridad.

    La adolescencia es una etapa de florecimiento, de proyectos, de descubrimiento de sí mismos y del entorno. Nuestro rol como adultos es justamente el de colaborar para que esto fluya y habilitar a que pase, sin bloquearlo o enlentecerlo. Por eso, es fundamental que los padres, educadores y referentes de los adolescentes tengamos presente que el gran objetivo al transitar la adolescencia es que puedan aprender a tomar decisiones, aprender de sus errores, hacerse cargo de sus actos, responder con libertad, funcionar con responsabilidad y crecer en autonomía, para poder llegar a ser adultos saludables.

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